
Compuesto por Daniel Melingo
Miguel Abuelo es el alma de una de las ramas más personales y prolíficas del rock argentino. Basta con escuchar la emocionante elegía que Andrés Calamaro le dedica (con palo para García incluído) como para entender que Miguelito no pasó desapercibido por nuestras vidas.
Basta con ver la lista de bandas que son sus herederos directos.
Basta con ver en que devinieron Cachorro López, Andrés Calamaro, Gringui Herrera, Gustavo Bazterrica y Daniel Melingo.
1983, el año en que fuimos ingenuos. Y en esa ingenuidad adolescente, Miguel Abuelo nos enseñó a perder el control de nuestro cuerpo y entregarnos a los sentidos. Perder el control versus descontrolar. Liberarnos del control de la autocensura y de la necesidad de hacer rock con "mensaje".
Solamente hoy, muchos años después, entendí la profundidad de la poesía de Miguel.
"Donde manda el corazón, todo el mundo sin calzón. Hay amor!"
Miguel Abuelo, nos enseñó a bailar, a viajar a Ibiza, a tocarnos y a tocar. Y a no tener culpa.
Entonces...
Por qué cuando me pongo a revisar este Episodio II descubro que, a pesar de todo lo escrito arriba, el tema de Los Abuelos que terminé eligiendo es de...Melingo?
Será, entonces, que Chalaman, ese reggae inapelable, se te mete como la banda de sonido de tu vida sin darte cuenta. Y, de paso, a mis espaldas y sin autorización de mi conciencia, se ubica al lado de su pariente Nieve Mortal.
Dany Muñeco Melingo. Uno de los mejores alumnos del Abuelo.
A veces pienso que ya no me hacés efecto
Y digo que ya no te necesito